Tomar el vermut: el aperitivo perfecto antes de tu comida o cena japonesa en el Eixample

En Barcelona, tomar el vermut es mucho más que compartir una copa: es un ritual social, una excusa para reencontrarse con amigos antes de comer o cenar, una tradición que lleva más de un siglo arraigada en la cultura catalana. La calle Enric Granados y sus alrededores concentran algunas de las mejores opciones para disfrutar de este aperitivo antes de sentarte a la mesa en Arko, donde la cocina japonesa te espera a pocos pasos.

El vermut: tradición catalana con más de un siglo de historia

Cataluña es tierra de vermut desde que la casa Perucchi abrió en Barcelona sobre el año 1860. Poco después, Reus se convirtió en capital vermutera, y desde entonces el aperitivo no ha dejado de formar parte del ADN barcelonés. El vermut es un vino fortificado, macerado con hierbas, especias y botánicos que le confieren ese sabor amargo, aromático y ligeramente dulce que tanto nos gusta. Servido con hielo, una aceituna y una rodaja de naranja, el vermut abre el apetito como ninguna otra bebida: el prólogo perfecto para una cena de sushi y robata.

Dónde tomar el vermut cerca de Arko en Enric Granados

A pocos metros de Arko encontrarás opciones para todos los gustos. La Moderna, en la misma calle Enric Granados, es una bodega con solera que sirve vermut Yzaguirre a granel en un ambiente auténtico. Colmado Barcelona, en Provença esquina con Enric Granados, ofrece vermut y tapeo en un local con encanto abierto hasta tarde. Morro Fi, con su local del Eixample en Consell de Cent, se ha convertido en referencia del vermut artesanal en Barcelona. Y Senyor Vermut, en Provença 85, presume de 40 variedades distintas.

Del vermut al omakase: un día perfecto en el Eixample

Te proponemos un plan redondo: empieza con un vermut en cualquiera de estos locales, pasea por las calles del Eixample disfrutando de la arquitectura modernista, y remata la tarde con una cena en Arko. La transición del aperitivo catalán a la cocina nikkei es sorprendentemente natural: ambas tradiciones comparten el respeto por el producto y el placer de comer sin prisas. Reserva tu mesa en Arko y brinda por la fusión de dos culturas gastronómicas.